Par de refinados banquillos de madera de nogal macizo, realizados en Piamonte, en época Carlos X (segundo y tercer decenio del Ochocientos). La estructura, esbelta pero sólida, presenta elegantes montantes laterales curvos que terminan en espiral y se unen entre sí, cumpliendo la función de reposabrazos. La línea curva se une a su vez al asiento, perfilado por una banda acanalada y curvilínea decorada en los extremos con elementos circulares y, hacia el interior, en abanico. Sobre esta se asientan las cuatro patas torneadas, conectadas por travesaños moldeados y decorados en el centro, en los lados largos, con motivos tallados en reserva ovalada. Los asientos están tapizados y revestidos con un tejido de seda, embellecido con un rico diseño de pequeños motivos ornamentales policromados en terciopelo, en tonos verdes y rojos. Los banquillos son muy decorativos y versátiles: perfectos a los pies de una cama, en la entrada o en el pasillo, como asientos complementarios junto a una consola o una chimenea, pero también integrados en ambientes contemporáneos, donde añaden una presencia de elegancia histórica.
Época: Primera mitad del siglo XVIX